En los años que llevo apoyando a armadores y terminales en Argentina y Uruguay comprobé que uno de los factores más subestimados, y a la vez más críticos, de un amarre seguro es el mantenimiento del equipo, sobre todo de las maquinillas y sus sistemas de freno.
Un equipo de amarre bien mantenido no es solo una cuestión de cumplimiento: es la base que mantiene funcional y seguro todo el sistema de amarre.

Mantenimiento de maquinillas: más que una lista de control
Las maquinillas exigen atención continua, más allá de las listas de rutina. Una maquinilla en buen estado reduce el riesgo de roturas repentinas de cabos, protege a la tripulación y asegura la continuidad operativa. Los puntos clave:
- Estado del freno y prueba de torque: la capacidad de retención del freno debe ser siempre mayor que la del motor, pero nunca debe apretarse de más. Un freno sobreajustado puede no liberar bajo carga alta y el cabo se corta antes de que el freno ceda.
- Capas correctas en el tambor: en la sección de tensión del tambor debe quedar una sola capa. Las capas adicionales reducen la eficacia del freno y pueden trabar o hacer resbalar el cabo.
- Enrollado y cantidad de vueltas: seguir siempre las indicaciones del fabricante para evitar daños por fricción y reducir el riesgo de latigazo (snap-back).
- Nunca trabar la palanca de mando con cabos u objetos: es una práctica extremadamente peligrosa que provoca movimientos inesperados.
- Guardas e inspecciones: engranajes y partes móviles siempre protegidos. Reponer de inmediato las guardas faltantes y revisar pérdidas de aceite o desgaste.
- Precauciones con frío extremo: con temperaturas bajo cero, calentar las líneas hidráulicas y mantener las maquinillas girando despacio para evitar daños.
Más allá del mantenimiento: análisis de riesgo y planificación
La seguridad del amarre no depende solo del estado de las maquinillas, sino de integrar esos controles en una gestión de riesgo más amplia.
Asistiendo a Navios Terminal en el puerto de Nueva Palmira, Uruguay, participé directamente en el desarrollo de planes de amarre integrales y análisis de riesgo detallados para los muelles 4 y 5, además de las evaluaciones adicionales solicitadas para el amarre de barcazas.
En esos proyectos evaluamos distintos escenarios considerando:
- Fuerzas de viento y corriente.
- Distintas configuraciones de buques y barcazas.
- Situaciones que podrían comprometer la seguridad de la terminal, como movimientos inesperados del buque o fallas.
- Distribución y disposición de las bitas en tierra, asegurando ángulos de trabajo adecuados y evitando sobrecargar bitas puntuales.
Vale aclarar que en Navios Terminal los sistemas de freno están a bordo de los buques (en sus maquinillas), no en tierra. Por eso el análisis se centró en la interacción segura entre las maquinillas del buque y la distribución de bitas de la terminal, para lograr un esquema de amarre robusto en todas las condiciones previstas.
Esa experiencia en el terreno reforzó mi convicción de que la integridad del equipo debe ir siempre acompañada de un análisis de riesgo práctico y específico para cada sitio.
Mi mirada
Como Port Captain comprobé que invertir tiempo en mantenimiento preventivo y en una planificación cuidadosa siempre cuesta menos que las reparaciones de urgencia o la investigación de un accidente. Una maquinilla bien mantenida y un plan de amarre bien pensado no son solo requisitos técnicos: son compromisos esenciales con la seguridad y la excelencia operativa.
Publicaciones de referencia
Se recomienda seguir las guías y buenas prácticas de publicaciones reconocidas internacionalmente:
- OCIMF Effective Mooring (4.ª edición)
- OCIMF Mooring Equipment Guidelines (MEG4)
- OCIMF Guidelines for the Purchasing and Testing of Mooring Lines
- IMO MSC.1/Circ.1175 sobre mantenimiento y operación de maquinillas a bordo
Estos documentos aportan criterios técnicos, intervalos de inspección y recomendaciones de seguridad que sirven de referencia sólida para cualquier operación de amarre.
Acompañamos a armadores, operadores y terminales
En UPRIVER Marine asistimos a armadores, operadores y terminales portuarias de Argentina, Uruguay y Paraguay en el desarrollo de planes de amarre, la evaluación del estado del equipo y los análisis de riesgo, incluidos los amarres de barcazas y convoyes. El objetivo es proteger a las personas y a los activos, y que la operación fluya en cada muelle.
El amarre es un oficio antiguo que evolucionó para acompañar buques más grandes y equipos más potentes, pero los peligros para la tripulación siguen siendo los mismos. Hacer las cosas bien, con vigilancia constante, es la única forma de amarrar y desamarrar con seguridad.
Cap. Martín Ruiz Díaz